Cómo ser coproductor de nuestro próximo corto con sólo 3€ (o más)

Se dice pronto pero ya han pasado casi dos años desde que Manu Sevillano y yo nos liamos la manta a la cabeza y grabamos ‘Isósceles’, el último escalerero. Con la de Celestino, contábamos la primera de las tres historias que queríamos que acabaran conformando una trilogía sobre el mundo rural y sentábamos las bases del tipo de narrativa que íbamos utilizar. También presentábamos al que se iba a convertir en hilo conductor de las tres historias y que, los que no lo hayáis adivinado ya, iréis descubriendo según os vayamos enseñando el making of de la que será la segunda parte. Porque sí, porque (¡por fin!) ya estamos de lleno en la fase de producción de la siguiente historia (chulísima, por cierto) y, como somos así de generosos, hemos querido brindaros la oportunidad de haceros co-productores. ¿Cómo? Pues abriéndonos una cuenta de Ko-Fi en la que podéis ayudarnos con los gastos asociados a la producción, postproducción y distribución del corto con aportaciones a partir de 3€. Si no sabéis de qué estoy hablando, no os preocupéis, que ahora os desgloso.

¿Cómo? ¿Que ya sabes de qué va la cosa, os gusta lo que hacemos y no te hace falta leer más para aportar a la causa? Bien, lo primero de todo: TE QUEREMOS. Y para ahorrarte leer todo lo que viene a continuación, que va a intentar convencer a los que no lo tengan tan claro de por qué tienen que confiar en nosotros e invertir una miajita (a voluntad) de su dinero en nuestro corto, aquí tienes el enlace a nuestra cuenta de Ko-Fi en la que hacer tu aportación pinchando en el botón SUPPORT (paypal mediante). En caso de que te surja alguna duda de cómo proceder, pues pincha aquí para ir directamente al párrafo en el que explico qué es Ko-Fi y cómo funciona.

¿Que no tienes ni idea de dónde he salido y por qué deberías invertir ni 10 céntimos en esto? Puedes echar un vistazo a la página en la que hablo de quién soy, lo que he hecho, con quién lo he hecho y los premios que he/hemos recibido por hacerlo.

¿POR QUÉ PEDIMOS AYUDA PARA FINANCIARNOS?

La razón principal es porque nos gustaría palmar el mínimo de pasta en el proceso. Con ‘Isósceles, el último escalerero’ la principal inversión que hicimos tanto Manu como yo fue en tiempo. Para reducir los costes al máximo, la planificación de toda la producción se hizo para un fin de semana, teniendo en cuenta el equipo y el software que ya teníamos y el conocimiento de su manejo que poseíamos. Obviamente, el tiempo, la amortización y el mantenimiento de ese equipo/software tienen un coste pero al ser un proyecto nuestro, nos gusta decir que el gasto en este aspecto fue ‘cero’. Y, en ese sentido, vamos a seguir contándolo como ‘cero’ en esta segunda parte. Vamos, que siendo muy laxos se podría decir que gastamos en gasolina, licencias musicales para la banda sonora y poco más.

Pero, ay amigo, para esta segunda parte la historia se complica. Ya no se trata de la historia de un personaje sino de unos personajes que cuentan una historia. Personajes, en plural. Sólo en la fase de preproducción (documentación, viajes, visitas y entrevistas previas a los protagonistas y búsqueda de localizaciones), ya hemos gastado tres veces lo que nos gastamos para completar Isósceles. Para la fase de producción se van a multiplicar considerablemente y hacer más largos los desplazamientos, van a aumentar las jornadas de grabación, las comidas fuera y, además, en la parte técnica, vamos a intentar darle una vuelta de tuerca al apartado visual, queremos que tenga una banda sonora original, un trabajo de post-producción que le de al corto un aspecto más acabado… ¡Ah, y la distribución! ¡Que ésa es otra historia de la que ya hablaré en otra ocasión! 

En fin, un montón de cosas que podríamos hacer nosotros regular pero que queremos que se vean superior, así que nos gustaría pedírselo a gente que sabe y a la que nos gustaría pagar con un mínimo de dignidad por su trabajo.

A grandes rasgos, estas son las razones por las que nos hemos lanzado a abrir esta vía de co-producción/micromecenazgo, por si os gusta lo que hacemos y os apetece ayudarnos con los gastos que os he comentado (y los que no estén previstos y surjan espontáneamente). 

VALE, ME HAS CONVENCIDO… ¿QUÉ TENGO QUE HACER?

Ko-Fi es una web de microdonaciones (o micromecenazgo, como prefiráis llamarlo) cuya finalidad es conectar a seguidores y autores y hacer fácil que los primeros puedan apoyar la creación de contenidos de los segundos invitándoles a cafés, a razón de 3€ el café (aquí en España igual sería más apropiado hablar de desayunos) y dejando mensajes de apoyo. Puedes invitarle a uno o a tantos como te apetezca (múltiplos de 3€) y tanto el pago con tarjeta como la transferencia al creador se hacen a través de PayPal, así que se realiza a través de una plataforma segura. Ah, y no te preocupes porque no es necesario tener una cuenta de Paypal para poder hacer tu aportación.

Aspecto de mi página en Ko-Fi.

¿QUÉ SACÁIS EN LIMPIO POR CO-FINANCIAR EL CORTO?

Bueno, de entrada a partir de 3€ os convertiréis en micro-productores del corto y apareceréis en la sección de agradecimientos en los títulos de crédito (a no ser que hagáis una donación anónima) o incluso podréis aparecer como productores ejecutivos si la cantidad aportada supera las tres cifras. Además, iremos colgando en mi perfil de Ko-Fi contenidos que iremos generando durante el rodaje y a los que sólo podréis acceder los cofinanciadores. Y, cómo no, ni que decir tiene que seréis los primeros en poder ver el montaje final y tendréis una invitación para asistir al estreno que haremos en Valladolid.

¿SIN AYUDA NO HABRÁ CORTO?

Para nada. Lo vamos a seguir haciendo igual, con las mismas ganas y vamos a intentar que no se note la diferencia. Pero, por una vez, nos gustaría no hacer un roto en nuestras cuentas corrientes para contar una de estas historias que hacemos por gusto y, sobre todo, saber que contamos con vuestro apoyo moral y ¿por qué no? económico.

No querría terminar sin parafrasear a la precursora del micromecenazgo en España, la mítica Lola Flores: “Si tres euros diera cada follower, pero no a mí, adonde tienen que darlos, quizá saldrían las cuentas. Y después, yo no sé, me iría al estadio, con todos los que han dado esos tres euros, o esos cien euros, para tomarme una copa con ellos, ver el corto y llorar de alegría”. ¿Qué? ¿Os animáis? 😀

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