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Puntúa el documental
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7.3

La idea nunca fue hacer un documental. Al principio, quiero decir. Cuando Javier y yo llegamos a Cedeira la primera vez, a principios de febrero de 2013, andábamos buscando un tema interesante y fotogénico a partir del cual montar un taller de fotografía documental y nos encontramos con ellas. Con ELLAS y con su historia. Y creo que fue en ese momento cuando Javier y yo empezamos a escribir nuestro propio manual de todo lo que no hay que hacer para grabar un documental.

Han pasado algo más de cuatro años y cuatro meses desde aquel día y han sido muchos los intentos de hacer algo que encajase con la idea inicial de documental con la que volvimos pero, antes o después, siempre acababa dándome de bruces con el muro del material que no tenía y otra colección de excusas infames que hacían que dejara en barbecho el proyecto.

El microdocumental El cielo es nuestro techo: Marita’ fue el primer intento de dar una vuelta a la idea original y convertir un documental en varios más pequeños. Lo que queríamos, sobre todo, era que la gente conociera y pusiera en valor a esas mujeres tanto como lo habíamos hecho nosotros. Porque de verdad que pensábamos (y seguimos haciéndolo) que se lo merecen. Marita era un exponente perfecto en cuanto a que estuvo en la historia desde el principio y seguía yendo a mariscar con la misma alegría y ganas cada mañana a pesar de llevar prótesis en ambas caderas y haber enviudado joven. No voy a entrar en el pequeño infierno que fue hacer el montaje sin haber montado vídeo antes más allá de encadenar unos cuantos planos uno detrás de otro… Pero cuando Alberto me lo devolvió sonorizado y con la música que había compuesto específicamente para el documental, se me puso la piel de gallina y pensé que aquel podría ser el camino para sacar adelante el proyecto.

Fue, lo que se suele decir, un éxito de crítica pero no de público. Recibió muy buenos comentarios pero apenas tuvo reproducciones. Fue un palo… En aquel momento fue un palo porque lo único que veía era el contador de reproducciones y no subía todo lo que yo creía que se merecía subir. Básicamente, con la emoción de haber encontrado un tema que me había flipado tanto, no me podíamos creer que no le flipara a todo el mundo igual. No supe o no quise entender lo que debería haber visto desde un principio: que no se trataba de conseguir visitas, sino de contar su historia. Mientras tanto, recuperé la idea original y, con ella, los mismos escollos, con el del material que no tenía a la cabeza.

Y entonces le metí mano a Carmen. ‘El cielo es nuestro techo: Carmen’, recupera el mismo formato que el de Marita pero con una idea clara: la de sentar la base narrativa del guión sobre el que montaría ‘El cielo es nuestro techo’. Carmen era la presidenta de la Agrupación de Mariscadoras de Cedeira cuando la entrevistamos y fue una de las cabecillas en toda la lucha que se relata en el documental… Pero además, como podréis comprobar si veis su microdocumental, era una narradora nata. Su entrevista es, con mucho, la más larga que grabamos y la que más profundizaba en cada uno de los puntos clave sobre los que luego he estructurado el guión.

Ahora me doy cuenta de que si, en vez de con Marita, hubiera empezado con Carmen, es más que posible que otro gallo le hubiera cantado a los tiempos de este documental. Aunque también es cierto que sin haberme deshecho antes de las limitaciones autoimpuestas de no tener lo que no tenía y de no haberme tomado unos meses sabáticos (entre otras cosas para cerrar proyectos abiertos, como éste), no hubiera sido posible llevarlo a cabo. Sea como sea, cuatro años y cuatro meses después, aquí tenéis ‘El cielo es nuestro techo’ que, aunque no es lo que tenía idealizado en la cabeza cuando empezamos a grabarlo, sí que es lo que quería ser: un homenaje en formato documental a la lucha de las mujeres mariscadoras de Cedeira por tener un trabajo digno, ganarse el respeto de sus vecinos y conseguir la igualdad de condiciones con el resto trabajadores de una cofradía de pescadores que no las aceptaba como socias por el mero hecho de ser mujeres. Espero que, quienes lo veáis, os guste y acabéis tan flipados como nosotros acabamos al escuchar su historia y que, si os gusta, lo compartáis para que, como dice Teresa, “después haber luchado tanto para que esto funcionara, que la gente que entre sea consciente de todo lo que luchamos las mayores”.

Y ya, para terminar, mi agradecimiento y mis disculpas a todos aquellos que participaron (¡hace cuatro años!) en el crowdfunding de ‘El cielo es nuestro techo’ y vieron como pasaba el tiempo y se diluía la posibilidad de ver el trabajo final. A vosotros está dedicado.