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Ni se nos hubiera pasado por la cabeza plantearnos un proyecto como ‘El cielo es nuestro techo’ (#ECENT) de no habernos cruzado con Carmen. A tres meses de su jubilación, la por entonces presidenta de la Asociación de Mariscadoras de Cedeira, nos concedía una entrevista en la que nos contó todo el camino que habían tenido que recorrer para llegar a donde hasta habían llegado y que podría resumirse en una sola palabra: LUCHA. La lucha contra sus vecinos y por estar unidas, la lucha por sacar adelante un banco de coquina que parecía destinado a desaparecer, su lucha contra el furtivismo, que estaba echando al traste todo sus esfuerzos y, finalmente, su lucha por ser reconocidas como miembros de pleno derecho de una cofradía de pescadores, que las marginaba por el mero hecho de ser mujeres.

El cielo es nuestro techo: Carmen (#ECENTCarmen) es el segundo microdocumental que sacamos Javier y yo sobre las mariscadoras de la ría de Cedeira, cambiando el tono más personal con el que Marita nos contaba (¡hace tres años!)  lo que suponía para ella ser mariscadora, y entrar en el desarrollo de unos hechos que convirtieron a estas mujeres, inasequibles al desaliento, en todo un ejemplo de lucha y superación. A nivel personal, no puedo más que insistir en el profundo respeto y admiración que siento por ellas, que fue el que nos llevó a Javier y a mí plantearnos dejar a un lado nuestra idea de quedarnos en unas fotos e intentar montar un taller de fotografía en la zona para ir más allá y lanzarnos de cabeza a grabar un documental sin tener apenas idea de en qué nos estábamos metiendo… Pero ésa es otra historia de la que ya hablaré en otra ocasión.

Por si esto fuera ya poco aliciente para dedicar los apenas siete minutos que dura el documental (y lleguéis a los créditos finales), no puedo por menos que recomendaros que prestéis especial atención a la magnífica banda sonora que Alberto Muñoz ha compuesto para este proyecto. Sin duda, la guinda de un pastel que aún sigue cocinándose.

Sólo me queda esperar que disfrutéis tanto viéndolo como nosotros empapándonos (literalmente en más de una ocasión) de la historia de estas mujeres.