La Semana Santa que hice fotografías “imposibles”

Semana Santa Valladolid en VR · Viernes de Dolores (c) Carlos Cazurro, 2008Semana Santa Valladolid en VR · Domingo de Ramos (c) Carlos Cazurro, 2008Semana Santa Valladolid en VR · Procesión del Cristo de la Buena Muerte (c) Carlos Cazurro, 2008Semana Santa Valladolid en VR · Procesión del Encuentro (c) Carlos Cazurro, 2008Semana Santa Valladolid en VR · Vía Crucis (c) Carlos Cazurro, 2008Semana Santa Valladolid en VR · Peregrinación del Consuelo (c) Carlos Cazurro, 2006Semana Santa Valladolid en VR · Peregrinación del Consuelo (c) Carlos Cazurro, 2008
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Aprovechando que estamos en Semana Santa, os voy a contar una historia que hacía mucho que tenía pendiente contar y que empezó con esta frase: “Es imposible que hagas fotos diferentes en Semana Santa, está todo hecho ya”. Recuerdo a la perfección aquella sentencia y la mirada y el tono de falsa condescendencia con la que me la dijo uno de los fotógrafos que llevaban haciendo fotos de las procesiones de Valladolid desde hacía ya ni sé sabe cuántos años. No era la primera vez que me decían eso. Recuerdo que le sonreí y le dije que ese año (2008) más de uno se iba a comer esas palabras. Lo que no me esperaba es lo que iba a pasar después…

Ya en 2006 me había lanzado a hacer las primeras pruebas en un par de procesiones. Por aquel entonces me había dado mucho por las panorámicas inmersivas de 360º y andaba como loco buscando una manera de agilizar el proceso al máximo para conseguir llevarlas a cabo en escenas o escenarios en los que no diera tiempo a montar el trípode, nivelar perfectamente el horizonte y girar sobre el eje en el ángulo óptimo en cada captura necesaria para asegurar que la panorámica saliera perfecta. Y más o menos lo conseguí.

Procesión del Viernes de Dolores · Semana Santa Valladolid 2008 en VR
 

En 2007 pedí mi acreditación como fotógrafo de Semana Santa y me dediqué a hacer fotos normales para entender el ritmo que tenían las procesiones, cómo y por dónde se movían los fotógrafos y hacerme una idea de cómo optimizar mi ruta cuando se solaparan en horarios. En 2008 volví a pedirla, ya con intención de hacerla, exclusivamente y para sorpresa del resto de los fotógrafos que también la cubrían, con una EOS 5D (el fullframe era fundamental) y un Sigma 8mm.

Las dos semanas antes me las había pasado entrenando mi sistema para hacerlo todo de la manera más rápida posible, aprovechando las paradas de los pasos para entrar, sacar las seis fotos que necesitaba, y salir. Todo ello en menos de 15-20 segundos. Básicamente, lo que hacía era girar sobre mi propio eje e intentar mantener una postura que me asegurara mantener el eje horizontal lo más nivelado durante todas las tomas. Aprendí a abrir los pies en un ángulo de 60º para girar sobre mí mismo lo justo en cada foto, lo que me valió el apelativo de el fotógrafo del chotis y las risas en los foros y círculos semanasanteros de la ciudad.

Procesión del Domingo de Ramos · Semana Santa Valladolid 2008 en VR
 

Procesión del Cristo de la Buena Muerte · Semana Santa Valladolid 2008 en VR
 

Lo cierto es que muy pocos fueron los apoyos que recibieron aquellas fotos en 360º, que llegaron a publicarse en la edición digital de El Mundo, a pesar de que para mí era motivo de orgullo haber conseguido hacer algo diferente en fotografía de Semana Santa, no sólo a nivel local sino (y creo no equivocarme) a nivel global. Nunca antes nadie había hecho un recorrido virtual de prácticamente todas las procesiones durante todo su trayecto (me atrevería a decir que ni siquiera panorámicas inmersivas sueltas).  Conseguí montar con éxito más de 150 panorámicas (de las que os pongo una pequeña muestra para ilustrar este post) de las más de 20 procesiones que acompañé ese año. Desgraciadamente, cumplir con aquel “más de uno se va a tragar sus palabras este año”, debió tocar el orgullo de alguno y me costó que en las últimas cofradías empezaran a restringirme el acceso a algunas de las zonas, según me dijeron, a petición de otros fotógrafos que habían dicho que les molestaba. Cosa de la que me había cuidado muy mucho; de cada parada de 2-3 minutos, yo no tardaba más de 15-20 segundos en sacar mi panorámica y siempre estaba atento de meterme en la línea visual de nadie. Pero aún así no me desanimé y seguí hasta completar mi primera Semana Santa en VR.

Procesión del Encuentro · Semana Santa Valladolid 2008 en VR
 

Vía Crucis procesional · Semana Santa Valladolid 2008 en VR
 

La cosa se puso aún más triste cuando intenté mover el material que había conseguido a nivel institucional. Diseñé una web en la que se podía ver un mapa de los recorridos de cada procesión y en los que se podía pinchar en los diferentes puntos en los que había tomado una panorámica para poder hacer un recorrido virtual por la Semana Santa vallisoletana. Obtuve reacciones y respuestas de lo más esperpénticas pero la que se me quedó grabada a fuego fue la de aquella responsable de turismo que me saltó con algo similar a “si la gente la ve en Internet, no vendrá a verla (la Semana Santa) a Valladolid porque será como si la hubiera visto y se irán a ver otra”. Como para argumentar algo en contra de eso. Para mi sorpresa, y decepción, ni Ayuntamiento, ni Diputación ni Junta de Castilla y León mostraron interés alguno en una propuesta que a mí se me antojaba un bombón y que era franquiciable al resto de semanas santas de la región.

Procesión de la Peregrinación del Consuelo · Semana Santa Valladolid 2006 en VR
 

Procesión del Domingo de Resurrección · Semana Santa Valladolid 2008 en VR
 

Y, con la rabia y la impotencia que me supuso tener que guardar en el cajón un trabajo que sabía que se merecía mucho más y al que había dedicado ya demasiado tiempo (que uno es autónomo y no está para perderlo dándose de cabeza contra muros), llegamos al final de una historia que tiene moraleja doble: que nadie te diga que es imposible hacer algo nuevo (si acaso “muy difícil”) y que hay gente que cuando dice que algo es “imposible” quiere decir que se encargará de hacérselo imposible al que vea que lo está haciendo posible. Pero no os preocupéis si se os cruza alguien así: a los de su ralea se les reconoce nada más sueltan su primer “es imposible”. Posiblemente, no lo sea. Tampoco será fácil… Pero, si lo fuera ¿dónde estaría la diversión?