A pesar de que la tecnología ofrece cada más facilidad para adaptarse a las instalaciones ya existentes, acometer de manera óptima el cambio a LED en la iluminación de un supermercado puede llevar asociados una serie de inconvenientes que suponen que muchas grandes superficies aún tengan dudas sobre la viabilidad de un proyecto de ese tipo. Seleccionar el producto adecuado, adaptar la instalación existente a ese producto, encontrar quién lo haga o la posibilidad de que ese cambio interfiera en la actividad comercial de los centros son algunos de esos inconvenientes. Por eso Philips ofrece una solución llave en mano, ocupándose de todo el proceso desde el principio y permitiendo que el cliente se despreocupe desde el mismo momento en que decide actualizar la iluminación con ellos.

La cadena de supermercados Masymas no dudó un sólo momento en acogerse a la modalidad de instalación llave en mano para hacer frente a la modernización de la iluminación de las 124 tiendas que tienen en la Comunidad Valenciana y Murcia. “Philips nos ha demostrado que podía abordar el proyecto entero”, afirma Manolo Gómez, director de Mantenimiento e Infraestructuras del grupo. “Nosotros no queríamos estar preocupados por lo que se iba a hacer ni cómo; sus equipos se han encargado de venir, instalar y dejarlo todo listo en los plazos estipulados sin que nosotros tuviéramos que hacer nada más después de firmar el contrato”. Esto es posible gracias a que Philips cuenta con una red de empresas homologadas, formadas por ellos mismos, encargadas de acometer la parte de mano de obra y que garantizan la correcta ejecución de cada uno de los pasos a llevar a cabo durante todo el proceso.

En una primera fase, ejecutada entre diciembre de 2015 y enero de 2016, se ha realizado la renovación completa de la iluminación de las 40 primeras tiendas de la cadena. “La implantación de LED en todos nuestros supermercados es el proyecto más importante que estamos llevando a cabo ahora mismo”, explica Manolo Gómez. “Por la mejora que esto suponía en la imagen de nuestros supermercados, la calidad y claridad de la luz que proporciona y, por supuesto, por el ahorro energético que supone”, concluye.

UN PROYECTO LLAVE EN MANO

Con la solución llave en mano, el cliente se despreocupa; Philips se encarga de llevar a cabo el proceso de cambio desde el principio hasta el final. Primero se realiza una toma de datos de consumo e iluminación; se analizan las redes, se mide el consumo real y se anotan los valores de iluminación a ras, a medio metro y a 1,65m del suelo. Valores que volverán a medirse y anotarse al finalizar el cambio de luminarias. “Al final levantamos un acta que permite ver al cliente la diferencia en consumo y calidad de la iluminación antes y después de la sustitución de la iluminación convencional a LED”, detalla Eric Antón, Ingeniero de Instalaciones de Fusión Energética.

El proceso de cambio es el que marca la diferencia entre una instalación llave en mano de otra que no lo es. Philips marca unos plazos y ofrece una garantía de que van a cumplirse sin interferir en la actividad comercial de las tiendas, independientemente de los contratiempos que puedan presentarse a la hora de afrontar la instalación eléctrica de cada superficie, que puede variar entre una tienda y otra. “Se nos hizo especial hincapié desde la dirección general del grupo que el proceso debería ser completamente transparente para los clientes y que ninguna tienda debía verse afectada por el mismo”, explica Jesús Tamarit, Responsable de Philips Ibérica para las cuentas del arco mediterráneo. “Para eso hemos tenido que trabajar por la noche, en turnos de 22 a 7h, dejando todo impoluto cuando nos marchábamos para que las tiendas pudieran abrir sin que se notara que habíamos estado trabajando ahí”, finaliza.

Los trabajos, que en ningún caso han llevado más de cinco días hábiles, han pasado por recablear las luminarias una por una para poder utilizar los Master LEDtube. “Aunque existen modelos que permiten la sustitución directa, el departamento técnico de la cadena decidió que era mejor anular los equipos electrónicos y eliminar así el consumo que suponen”, explica Eric Antón. “Esto nos ha supuesto el desmontaje, anulación, recableo y vuelta a montar de cada una de las lámparas de las salas de ventas pero, sin duda, la mayor dificultad ha estado en acceder a los paneles de los murales de frío sin apagarlos ni desmontarlos”, concluye.

Estos cambios han reducido el consumo en más de un 60% respecto a la instalación anterior y han aumentado sensiblemente la cantidad y la calidad de luz, ahora más homogénea y con una reproducción cromática del producto bastante superior. Además, se ha reducido la necesidad de mantenimiento a prácticamente cero durante la vida útil de las luminarias, que ronda los 10 años.

CLIENTE:
PROYECTO:
LUGAR:
FECHA:

Philips Ibérica, S.A.
Caso de estudio de la iluminación de supermercados Masymas.
Santa Pola (Alicante)
Enero de 2016