Supermercados Sánchez Romero

Desde que abriera su primera tienda en 1954, Eduardo Sánchez Romero ha apostado por ofrecer siempre los mejores productos dejando bien definida como seña de identidad, la calidad y frescura de los mismos. Y si algo tienen claro en esta cadena de supermercados, es que la luz juega un papel muy importante en hacer que no sólo lo sean; si no que también el cliente los vea así. “Hay tres pilares básicos e intocables de venta en nuestros supermercados”, explica Raúl Barroso, Arquitecto responsable de la cadena. “La excelencia en nuestra oferta de perecederos, un personal de ventas especializado y una iluminación que muestre el producto como es”.

La de Majadahonda es la novena tienda Sánchez Romero que abre en Madrid y la primera 100% LED. En la cadena se tenía claro que, hoy en día, está fuera de toda duda que la iluminación de establecimiento nuevo tiene que ir con una instalación LED, pero a la hora de priorizar, en este caso, el ahorro estaba en las últimas posiciones de la lista de requisitos. “El proyecto de iluminación tenía dos puntos clave”, detalla el arquitecto de Sánchez Romero. “Al ser una zona de escaso tránsito peatonal, lo primero era hacerlo visible a todo vehículo que pasara por delante y lo segundo; para nosotros la reproducción cromática de los perecederos, que es lo que realmente nos distingue, tenía que ser la idónea. Lo primordial es cómo se ve el pescado, la carne, el jamón…”, añade.

Para hacer visible la tienda en el exterior, se han usado proyectores Clear Flood sobre la rotulación de la fachada, mientras que para conseguir unos colores reales de los productos se han instalado lineales LED InteGrade en los muebles de frío y focos de acentuación LuxSpace, ajustando la temperatura de color a las necesidades de cada sección (3000K en panadería, 4000K en pescadería y droguería o Meat en embutidos y carnicería). La sala de ventas se ha iluminado con carriles Maxos LED regulados con sistema DALI en función del aporte de luz natural.

“Es el primero que hacemos 100% LED y el resultado ha sido, desde luego, satisfactorio”, valora Raúl Barroso. “Teníamos claro que queríamos pasar al LED aunque para nosotros el objetivo principal no era ahorrar. Eso no nos sirve de nada si no vendemos por culpa de una mala iluminación”, explica.

Por eso, el proceso de selección de luminarias ha sido muy exigente y no sólo se han atendido a criterios técnicos si no que también se ha tenido en cuenta la opinión de los responsables de venta de cada sección. “Realmente sí que hay un tratamiento diferencial de los colores de Philips con respecto a otras marcas”, remarca el arquitecto de la cadena. “Valoramos muchas opciones pero tanto por las características del producto como por la garantía que nos ofrecía, la que Philips puso sobre la mesa era la más interesante de todas las que habíamos estudiado”, afirma.