Guía rápida de crowdfunding para fotógrafos [iv]: cc

Desde muy pequeño mi madre, muy castellana ella, me metió en la cabeza lo feo que era eso de “lo mío, mío y lo demás a medias”. Y es verdad, es feo. Si ves que estás pidiendo financiación colectiva, haz que tu trabajo sea también para el colectivo. Tampoco estoy diciendo que lo regales, simplemente párate a pensar en lo que significaría usar una licencia de distribución Creative Commons (CC). Y no, no va a significar que no vayas a poder venderlo luego ni que estés permitiendo que otros puedan sacar beneficio económico de tu trabajo (si no quieres, claro). A mí me gusta verlo como una reinterpretación moderna del todos para uno (crowdfunding) y uno para todos (obra para compartir).

Aunque me hubiera gustado dedicar más tiempo en este punto durante mi charla en el Fotofreak, lo cierto es que pasé muy de puntillas creyendo que estaba intentando meter demasiadas cosas en muy poco tiempo y que todo este tema de las licencias CC estaba más que trillado. En cualquier caso, creo que la ronda de preguntas sirvió para dejar ver que existen diferentes configuraciones de las licencias CC que van a permitirte poder decidir la manera en la que quieres que tu obra circule en Internet, entregando libertad para citar, reproducir, crear obras derivadas, ofrecerla públicamente o incluso permitir su uso comercial, bajo ciertas diferentes restricciones que, insistó tú configuras… ¡Bah! ¿A quién quiero engañar? En realidad lo más esclarecedor vino después, en la charla de Pablo F. Burgueño sobre derecho aplicado a la fotografía que tocó más en profundidad (y con más autoridad) el tema de las licencias CC.

¿Y POR QUÉ ME INTERESARÍA USAR UNA LICENCIA CC?

Pues además de lo ya mencionado antes de ser justo con la forma en la que has conseguido financiar tu proyecto, vas a permitir a la gente difundir tu trabajo sin que eso suponga perder ningún derecho sobre él y siendo el único (si así lo decides) que pueda sacar un provecho comercial por ello. Si lo haces bien, es más que probable que la gente que te haya ayudado a financiar tu trabajo se sienta orgullosa de haber colaborado y quiera presumir de ello. Sería ridículo no permitírselo ¿No te parece? Y más teniendo en cuenta que eso puede ayudarte a conseguir financiación más fácilmente si te planteas otra campaña de crowdfunding en el futuro o incluso llegue a alguien que antes no te conociera, le guste lo que has hecho y le interese abrir alguna vía de financiación más profesional. Échale un ojo a su página e infórmate, que no te va a hacer ningún daño, al contrario.

 

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