Guía rápida de crowdfunding para fotógrafos [iii]: petting

Lo primero que creo que tenemos que tener claro es que el crowdfunding es una opción, no una solución. No es la panacea y caeremos en un error si creemos que nos van a dar dinero para que podamos realizar nuestro proyecto porque sí. El crowfunding hay que trabajárselo antes, durante y después de lanzar la campaña… ¡Y mucho! Pero eso va en otro bloque más adelante.

Teniendo esto siempre en mente, no cabe duda de que, hoy por hoy, es un sistema de financiación muy interesante, que tendrá sus debilidades y defectos pero que nos ofrece dos elementos que para mí son de lo más atractivo: 1. Añade un potencial multidireccional a nuestros proyectos ya que ofrece la posibilidad de poner en contacto directo y constante a autor y financiador -que tiene interés en que salga adelante tu proyecto- aumentando la posibilidad de enriquecerlo a través de aportaciones que pueden ir más allá de lo meramente económico y 2. Permite democratizar (aunque no me guste demasiado esa palabra y ya explicaré más adelante por qué) el contenido de reportajes que, de otra forma, morirían por falta de financiación/interés de los que han venido manejando el cotarro hasta ahora.

Hay que tener en cuenta que las plataformas de crowdfunding lo que hacen es poner a nuestra disposición una serie de temas que van a salir adelante si y sólo si consiguen ganarse el interés del público -ya no es una minoría la que decide lo que puede ser o no de interés para el público, si no el propio público- y que el autor tiene más flexibilidad a la hora de plantear un tema que él pueda considerar de interés al no tener que ajustarse a los intereses de unos pocos.

CONSIDERACIONES A CONSIDERAR

Para mí es fundamental empezar por tener muy en cuenta que vas a convertirte en el valor añadido y en el aval de tu proyecto. ¿Qué significa esto? Pues tan sencillo como que es tu forma de trabajar la que vas a poner sobre la mesa y que tu reputación va a ser fundamental a la hora de conseguir la financiación. Y nuestra reputación es uno de nuestros principales activos y no podemos permitirnos usarlo como aval y arriesgarnos a perderlo si no estamos seguros de que vamos a cumplir con nuestros compromisos de campaña. Eso significa.

Después tienes que tener claro es qué quieres hacer y por qué. Y acto seguido preguntarte si es un tema de interés general o algo que haces en beneficio propio pero que quieres financiarlo con dinero de otros. Como ya dije en el post anterior, las dos cosas son lícitas pero en principio parece obvio que cuanto más interés pueda despertar, más posibilidad de concluir con éxito la campaña de crowdfunding. No es lo mismo financiarte un reportaje que buscarte la forma de sacar un rendimiento económico a un trabajo ya hecho o financiarte un viaje con la excusa de a ver si sale un reportaje en la otra punta del mundo. Creo que también es interesante aclarar que el crowdfunding no es un sistema para ganar dinero, es más bien para no perderlo llevando a cabo algo que nos gusta, que queremos hacer, que sabemos hacer y que creemos que puede ser de interés más allá de nosotros mismos. Aunque eso no quita que luego puedas sacarle un beneficio con algo que has conseguido realizar gracias al crowdfunding, cuidado.

Llegados a este punto, una vez sabemos qué queremos hacer y por qué, tenemos que ponernos a pensar cuánto nos costaría hacerlo. Aquí ya cada cual se hace la provisión de gastos como entienda que es necesario hacerla pero no está de más citar al maestro Pero Grullo diciendo que cuanto menos necesitemos, más fácil será conseguir las aportaciones suficientes que nos permitan tirar p’alante. Eso sí, procurad no olvidar el coste de las recompensas que vayáis a ofrecer.

Finalmente (o primeramente, si te quieres ahorrar los pasos anteriores en caso de que no quedes satisfecho con lo que saques en limpio al valorar este punto), tienes que pararte a pensar quién eres, dónde estás como fotógrafo, qué capacidad tienes para movilizar a la gente y, lo más importante, por qué va a querer nadie darte dinero para que puedas llevar a cabo tu proyecto. Currículum, experiencia en reportajes similares, trabajos/portafolio online, seguidores en redes sociales… No es suficiente que seas bueno, los demás tienen que saberlo, lo que podríamos resumir con una fórmula sin pies ni cabeza y ampliamente discutible pero que no por eso voy a dejar de poner: P(f) = (Cf + Df) *[R], que podríamos leer como que el Prestigio de Fulanito es igual a la suma de la Confianza que genera y la Difusión de su trabajo multiplicado por su Presencia en la matriz de Redes Sociales. Y a más prestigio, más posibilidades. Para quien le interese, la unidad de medida es el Gurutón (G).

El crowdfunding va a ser una campaña basada el el boca a boca que se va a desarrollar fundamentalmente dentro del ámbito 2.0 y en este sentido me ayudó mucho a acortar mi charla el hecho de que dentro del programa del FotoFreak (muy completo, todo sea dicho) se hubieran incluido una charla y un taller de Joan Vendrell sobre cómo montárselo 2.0. Eso no quiere decir que haya que descartar lo 1.0; de hecho, a mí me gusta mucho planear estrategias de comunicación 1.0 en paralelo con las 2.0. Pero eso ya lo dejo para otro post, que éste ya se me ha ido de madre.

 

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