2010: el año que dejé de ser amateur para convertirme en… ¿qué?

A mediados de este año llegaron los 35, la edad que me autoimpuse mientras estudiaba periodismo para tener un rumbo marcado. Y, quizá por eso de haber terminado al 2009 con los 34 a medio recorrer y sin mucha idea de a dónde quería llegar todavía, me planteé el 2010 como un año de cambios. Un año para tomar decisiones sin pararme a pensar en las consecuencias. Un año para hacer de una vez las cosas que venía años diciendo que iba a hacer pero para las que siempre encontraba un motivo que las postponía. Y, llegados al día de hoy, puedo decir que estoy más que satisfecho del diferencial entre lo que me propuse al empezar el año y lo que finalmente he conseguido hacer hasta ahora que se termina.

Lo primero de todo fue arrinconar el diseño y programación de páginas web. El último trimestre de 2009 lo dediqué a intentar cerrar todos los desarrollos que tenía abiertos para dejar la lista en blanco. No lo he dejado por completo pero sí que quería que esa faceta profesional fuera pasando a un segundo plano y ser más selectivo en los trabajos que aceptara a partir de entonces. La idea, como os habréis imaginado era que la fotografía pasara a ser mi actividad principal pero todavía no sabía muy bien cómo.

EL 2010 PASO A PASO

Hasta marzo estuve un poco perdido. No tenía mucha idea de cómo ofrecer mis servicios de fotografía ni tampoco qué tipo de servicios eran exáctamente los que quería ofrecer pero tampoco tuve mucho tiempo para pararme a pensarlo. Nada más empezar el año, los muchachos de Metáfora de Comunicación me hicieron el primer encargo del año: las fotos para la campaña ‘Hay un camino en ti’, del año Jacobeo 2010 para la Junta de Castilla y León y después me marché a Lleida para hacer el reportaje fotográfico de todo lo que el Animac’10 diera de sí. En este punto se cruzó en mi camino una mota en el sensor de la que no me di cuenta hasta que me puse a procesar las fotos y que me supuso una considerable cantidad de trabajo extra durante el procesado. Me convencí de que eso no era algo que me pudiera permitir si quería trabajar como profesional y decidí cambiar mi 5D por una 5DMkII. A principios de año también apareció el bueno Josep que, sin conocerme de nada, me propuso impartir un taller de fotografía que gestionaría él desde su agencia de viajes. Nos reímos tanto en la primera llamada de teléfono que quedamos convencidos de que nada podría salir mal. Así surgió el primer taller de fotografía panorámica en Picos de Europa con Evadium en el que, no sé si está bien decirlo, me lo pasé como un enano y que contó con tres ediciones este año (¡y ya está planteada la primera para 2011!). De ahí a Barcelona para realizar un par de reportajes para el CoNCA y para el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.

Si lo miramos desde el punto de vista económico y de clientes, se podía decir que era difícil imaginar un primer trimestre como fotógrafo mejor. ¡Incluso tuve un becario que despúes de tres meses conmigo decidió que prefería hacer cine! Pero entre los viajes y el resto de encargos no-fotográficos, lo cierto es que no había tenido tiempo para reflexionar mucho sobré qué quería hacer con mi fotografía. Y no fue hasta el mes de abril, que me junté con Javier Falcó y Ximo para bajar unos días a Marrakech a disfrutar del fotografiar por fotografiar, que no vi la luz. Hicimos muchas fotos, nos echamos buenas risas, comimos donde todo el mundo decía que no teníamos que comer… y Javier me despertó una idea que llevaba rondando por mi cabeza un par de años por lo menos: renovar cazurro.com. Pero nada de cambiar el tipo de letra, el color de fondo y el tamaño de la foto sino profundizando un poco más en la idea de para qué quería yo el fotoblog y en cómo podría organizarlo para ser algo más que un fotoblog. Así que volví de Marrakech con la cabeza efervescente y empecé a rumiar la estructura de lo que sería el cazurro.com que me quería regalar de cumpleaños. Y, dos meses después, llegaron los 35 y cazurro.com cambió de diseño, de estructura y, creo, de concepto y se convirtió en lo que yo quería que fuera: mi página de fotografía, mi tarjeta como fotógrafo. Ya estaba preparado para enseñar mi trabajo de una forma más profesional pero sin dejar a un lado lo que no quería dejar de ser: fotobloguer.

Ya sólo faltaba un cambio más: salir de Valladolid. Lo mismo que con las páginas web, Valladolid es una ciudad de la que no me quería desvincular pero de la que necesitaba salir una temporada. En agosto se presentó Granada como opción y no es, para nada, una opción para no tener en cuenta. Y, aunque voy a echar de menos a mucha gente en Valladolid, Granada me ha recibido con los brazos abiertos y tapas acompañando a cada caña (todavía se me cae la lágrima cuando me las ponen). No quiero ni pensar en los kilómetros que he hecho este año: Granada, Valladolid, León, Asturias, Zaragoza, Marrakech, Alicante, Lleida, Barcelona… ¡Y Costa Rica -con escalas en Miami y Nueva York-!. Si ha habido una sorpresa mayúscula este año, se la lleva de calle la invitación de la Universidad Creativa de San José, en Costa Rica, para que fuera el invitado principal en FotoCreativa’10. Un viaje repleto de sorpresas (maldición incluída) desde el primer día y con las compañías aéreas como protagonistas no invitadas y en el que apenas hice fotos pero del que me quedo, sin duda, con todas las parrafadas que tuve el placer marcarme con ticos de aquí y de allá y con los grandes amigos que hice durante mis tres semanas allí.

El 2010 me trajo también el premio Bitácoras’10 a mejor fotoblog después de varios años como finalista aunque no sin cierta vergüenza. Se me hinchó la vena con un comentario que leí y recurrí al spam el último día para conseguir votos de apoyo cuando soy el primero que dice que los concursos basados en votaciones populares son un pufo. Os agradezco a los que me votasteis y os pido perdón por haberos mandado aquel email. Y, aunque este año he dejado un poco apartado el tema de los concursos, también me obsequió el último premio de fotografía como amateur al que me he presentado: el de la Fotoweek que organiza FOCALE (Asociación de Reporteros Gráficos de Castilla y León).

Los últimos coletazos del año han sido bastante más tranquilos, recuperándome del viaje a Costa Rica y trabajando a caballo entre Granada, Valladolid y Barcelona, saliendo a hacer fotos y echándome unas risas con Alfonso, Álvaro, Muriel, Javier, Guillermo, Paco, Bruno, Tere, Antonio… y preparando la temporada de 2011 que viene con la satisfacción de tener ya una interesante lista de trabajos concertados con clientes que han quedado contentos con mi trabajo de 2010 y que quieren repetir conmigo en 2011. ¡Y con muchos proyectos en la cabeza que tienen que ver con la fotografía pero que van fuera de lo profesional y que tengo muchas ganas de empezar también!

LO QUE SE QUEDÓ EN EL TINTERO

¿Me ha quedado algo por cumplir de lo que me propuse en 2010? Pues sí, dos cosas que creo que son fundamentales si quiero seguir para adelante y que tengo que resolver en el primer trimestre de 2011: la primera es decidir cuál es el camino que quiero tomar en esto de la fotografía (que más o menos lo tengo decidido)… ¡y tomarlo!. Y lo segundo es, valga la redundancia, trabajar más mis trabajos propios de fotografía. No quiero quedarme en un fotógrafo de encargos sino encaminarme hacia un fotógrafo de contenidos. Las dos cosas van íntimamente relacionadas y me motivan mucho pero suponen otro salto que, ya no me queda otra, asumiré en 2011. ¡Ah, y dejarme ver más a menudo por el blog, que empiezo muchos posts pero luego los dejo a medias!

 

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