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Un pequeño desahogo a un viaje que tenía pendiente hace siete años

Procesando (O)Porto por capas

Procesando (O)Porto por capas Foto: Carlos Cazurro // Panorámica de (O)Porto desde el miradouro da Vitoria 
Escrito por Carlos
Publicado el martes, 11 febrero de 2014

En (O)Porto había estado ya dos veces antes. Pero como si no. En la primera no levantaba cuatro palmos del suelo y apenas recuerdo algo más que habérmelo pasado como el enano que era por aquel entonces. En la segunda, allá por 2007, estuve de paso una tarde y casi ni me dio tiempo a dar un paseo por la ribeira o a disfrutar de las espectaculares vistas desde lo alto del ponte Luis I. Pero a pesar de lo breve, me gustó mucho lo que vi y volví con un buen puñado de fotos en mis tarjetas de memoria y con muchas ganas de volver a por más. A esto había que sumarle el hecho de que fue precisamente una de las fotos que hice en esta segunda visita la que me valió uno de los premios más importantes de los que he tenido la suerte de ganar y que, definitivamente, me hizo prometerme que tenía que volver a (O)Porto…

... Y PASARON SIETE AÑOS

Otra cosa no pero cuando digo que voy a hacer algo, lo hago. Lo que no suelo decir es cuándo, que suele ser lo peliagudo. En este caso, los planetas no han querido alinearse para mi regreso a (O)Porto hasta el 1 del 1 del 2014 (Yesod en la qabbalah, que seguro que no se os ha pasado por alto y, aunque el significado de esta fecha es más que evidente, os dejo las interpretaciones a vosotros mismos).

No podría empezar sin antes haceros una recomendación (que vuelta a leer después de haberla escrito es más bien una perogrullada) basada en mi experiencia personal: si estáis pensado ir a (O)Porto, tened en cuenta que su proximidad a un delta (el del Duero) y, por lo tanto, al océano (Atlántico Norte), hacen más que interesante programar el viaje, en la medida de lo posible, en una fecha que no coincida con una de esas ciclogénesis explosivas, como dicen los modernos, en plena explosión. Si bien es cierto que cuando el cielo da una tregua y le da por abrirse queda una luz espectacular para las fotografías y parece que va a bajar dios a verte, igualmente cierto es que no vas a tener ninguna certeza de que eso ocurra mientras la borrasca siga activa (y creedme, la lluvia en (O)Porto puede llegar a ser exasperante). Pues eso, que miréis el tiempo antes de ir a ningún lado. Aunque las posibilidades de inclinar la balanza hacia uno u otro lado varían en función de la época del año, la meteorología no deja de ser una lotería cuando planificas un viaje con tiempo; así que la cosa es sacarle toda la chicha al sitio a donde vayas con la climatología con la que te encuentres. Y (O)Porto tiene chicha.

Porto

LA FOTOGENIA DE (O)PORTO

(O)Porto es una ciudad de capas. Sin apenas esforzarse un mucho, saltan a la vista las horizontales, con una definición similar a la de unas curvas de nivel y mostrando sin ningún disimulo los estratos que la han ido conformando, y las verticales, que definen un laberíntico y seductor entramado de escadas y calçadas, praças y avenidas, ruas y travessas... repletos de rincones, detalles, algún que otro tropiezo y más de un resbalón si llueve.

(O)Porto es una ciudad de ejes. Uno puede tener la impresión de que la ciudad se esconde de nosotros cuanto más nos adentramos en sus calles y que no tiene reparos en descubrirse cuanto más nos alejamos de ella, lo mismo le da que sea sobre el eje de las X o sobre el de las Y. Por eso es interesante recurrir a puntos elevados o coger distancia para hacernos una idea de qué puede ofrecernos antes de meternos de lleno en ella.

Para mí, sin duda, el punto mejor punto de entrada a (O)Porto es por la parte alta del ponte dom Luiz I desde Vila Nova de Gaia (que no, no fue diseñado por Gustave Eiffel, si no por uno de sus socios en la Eiffel & Co., Théophile Seyrig). Desde ahí podemos ver una fantástica panorámica de las capas, estratos, puntos altos y miradores panorámicos limitadas por el último tramo del Duero y hacernos una primera (y reducida) idea de lo que (O)Porto puede ofrecernos a nivel fotográfico. Aunque eso es algo de lo que nos iremos dando cuenta tan pronto como empecemos a callejearla.

Ya sólo es casco antiguo de (O)Porto da juego para un fin de semana largo pero si vas con tiempo, y aunque ya hablaré más adelante de las posibilidades para moverse por ella, la opción coche puede ser muy interesante no tanto para ahorrarte algún paseo y cuatro cuestas si no para acercarte a alguno de los puntos más alejados sin las restricciones horarias del transporte público y disfrutar de un atardecer en las piscinas de las Marés de Siza en Matosinhos o elegir la mejor luz para jugar con los volúmenes que propuso el holandés Rem Koolhaas para la Casa da Música. Pero no son éstas las únicas opciones en lo que a fotografía de arquitectura moderna se refiere. La propia estación de metro de la Casa da Música, el Pavilhao da Agua, la Faculdade de Arquitectura da Universidade do Porto o el edifício transparente son tan sólo una (buena) muestra de lo que nos podemos encontrar. Pero, desde luego, de primeras, la arquitectura moderna no es lo que llama la atención en (O)Porto.

Si volvemos al punto inicial que os proponía, en lo alto del ponte dom Luiz I del lado de Vila Nova de Gaia, uno puede sentirse un poco abrumado y entrar en pánico al ver que hay mucho (O)Porto(O)Porto es una ciudad de capas que nos pide que nos movamos por sus ejes. por delante y no saber por dónde empezar. Respirad hondo porque, a pesar de lo que puede parecer desde ahí, (O)Porto es una ciudad más fácil de pasear de lo que pueda parecer (eso sí, vais a echar piernas) y además muy fotogénica. Lo más sencillo si no sabéis por dónde empezar es hacerle un barrido de abajo a arriba, desde la ribeira hasta donde queráis llegar… Aunque, ya que estamos ahí arriba, mejor aprovechamos para acercarnos a la catedral, que corona uno de los puntos altos de la ciudad y ofrece unas vistas fantásticas, y ya bajar callejeando desde ahí.

Porto

Es obvio que cada cual tiene sus fetiches fotográficos y va adquiriendo con el tiempo una serie de imprescindibles que intenta cubrir en cada viaje. Yo, por ejemplo, soy muy amigo de buscar puntos elevados desde los que sumar otra(s) panorámica(s) a mi colección, así que no pude resistirme a subir los 195 escalones accesibles de la torre de la igreja dos clérigos (2€) que, efectivamente, regalan unas vistas espectaculares de toda la ciudad.Hay algunos rincones en los que parece que el tiempo se detuvo hace décadas, como en el mercado del Bolhão. Si no tenemos ganas de subir toda esa pila de escalones, la panorámica que ofrece el miradouro da vitoria (a cinco minutos andando, detrás del Centro Português de Fotografia) no tiene nada que envidiarle a las vistas desde lo alto de la torre. Eso sí, el mirador en sí está que da asco verlo.

Otro sitio al que me hubiera gustado dedicarle mucho más tiempo es al mercado do Bolhão. Con más tiempo me refiero a días. ¡Qué lugar! Es uno de esos sitios donde el tiempo parece haberse detenido y en el que poder seguir escuchando (y fotografiando) las mismas historias que se escuchaban (y fotografiaban) varias décadas atrás. Sentarme en las escaleras, intentar echar una parrafada en portuñol con alguna de las verduleras, mirar cómo cambia la actividad según la hora apoyado en la barandilla del segundo nivel o comer en alguno de sus puestos, quedan pendientes para un próximo viaje.

DORMIR, COMER, BEBER...

Antes de entrar en faena, voy a meteros en contexto con una (pequeña) ración de datos para los que no queráis echarle un ojo a la wikipedia. Con cerca de 250 mil habitantes (O)Porto es, después de Lisboa, la segunda ciudad de Portugal. En 1996, la Unesco declaró todo su centro histórico Patrimonio de la Humanidad con todo lo bueno y lo malo que eso supone. Comparte tramo de Duero, a muy pocos kilómetros de su desembocadura, con Vila Nova de Gaia, que tiene montado un señor tinglado de bodegas en la margen opuesta (la izquierda) del río y a la que se puede acceder fácilmente al estar unida por varios puentes (ninguno de ellos proyectado por Gustave Eiffel). Ya sólo con esto os podéis hacer una idea de qué séctor es el que mueve la economía de la zona y que, ponendo ponens, nos vamos a encontrar un amplísimo abanico de calidades y precios en todo lo referente a la oferta hostelera.

Como no tengo ni vocación ni capacidad para competir con las guías hoteleras, en el tema de alojamiento todo dependerá del presupuesto y la zona que más os atraiga, así que todo se reduce a tirar de buscador y reservar la opción que más se ajuste a nuestros bolsillos y exigencias. Tened claro que, elijáis la zona que elijáis, nadie os va a quitar de hacer la mitad de los paseos cuesta arriba y otra mitad cuesta abajo. Para que os hagáis una idea, el desnivel entre la zona baja (la ribeira) y la zona alta (la catedral) de (O)Porto es de unos 70 metros y la pendiente, más o menos pronunciada, va a estar siempre ahí… Y, si tenéis suerte, os puede regalar una vista espectacular desde la ventana de vuestra habitación.

Porto

Para comer, más de lo mismo. En poco más de cuatro días no te da tiempo a sacarte el título de gurú gastronómico del lugar pero sí para olerte la tostada y evitar la mayoría de los restaurantes de la ribeira (la zona tourist-friendlyTanto para dormir como para comer y beber, (O)Porto se adapta sin problema al bolsillo de cada uno. delimitada por la orilla del río y la carretera que recorre toda la margen hasta el delta) que, a pesar de ser muy agradables en el trato, abusaban del aceite y no ofrecían unos platos a la altura del precio final. Claro que ésta es una recomendación basada en mi limitada experiencia personal ya que sólo probamos tres de las decenas de restaurantes que hay en la zona antes de decidir que ya habíamos probado demasiados. Eso sí, como sea, no podéis iros sin haber probado los, para mí, cuatro imprescindibles gastronómicos: la francesinha (sólo para estómagos a prueba de bomba), el bacalhau (à brás, por favor), el caldo verde (sobre todo en invierno) y los pastéis de Belém. Por eso de mojarme un poco en el post, y sin que sirva de precedente, voy a recomendaros un par de sitios donde comimos muy bien y a buen precio:

Das tripas coraçao (unos 15€/persona): un local algo escondido en la calle que sube del palácio da bolsa con una carta en la que no hay mucho para elegir pero bien elaborada y en el que comí una deliciosa francesinha completa (con huevo y patatas)

Bacalhoeiro (unos 20€ por persona): en Vila Nova de Gaia, donde todo el menú es a base de bacalao y en el que hay que ir con reserva y antes de empezar a tener hambre porque el servicio se lo toma con bastante calma.

Y para beber… Albóndigas. Si no, cerveza (regulera) y/o vinho do Porto (sin opinión alguna porque no soy de vino). En cualquier caso, si estabas buscando profundizar en el tema bebida o vida nocturna, este no es el blog que estás buscando.

MOVERSE POR (O)PORTO

A pie. Sin dudarlo. A pesar de las cuestas arriba y de las cuestas abajo, para mí (O)Porto es, sin duda, una ciudad para pasearla. Y más si vas con intención de hacer fotos. Esto no quita que no tengamos algún momento de debilidad y/o curiosidad y optemos por aprovechar alguno de los atajos que nos brinda en algún momento, como el funicular dos Guindais (2€), que nos salva cómodamente el desnivel que hay desde la base del puente de Luis I hasta la zona alta (o viceversa) y nos pone en Batalha en poco más de un minuto o el teleférico de Gaia (5€), que nos hace un barrido panorámico de (O)Porto recorriendo toda la margen opuesta hasta lo alto del puente de don Luis I (o viceversa).

Porto

Una forma atractiva de ver la ciudad y hacerse una idea global de lo que hay antes de caminar a la deriva por cuestas que no se sabe muy bien si merecerá la pena subir (o bajar) o ahorrarnos el largo paseo hasta el delta del Duero, es cogiendo el tram (2,5€). Con la aparición del metro no quedan ya muchos circulando y apenas funcionan tres líneas (la 1, la 18, la 22) que han quedado relegadas a atracción turística más que otra cosa pero nadie puede negarle el encanto que le añade a cualquier ciudad contar con este medio de transporte.

Y, aunque no sea una cosa que me atraiga demasiado, sería injusto si no incluyera la opción barco por si sois de los que os gusta aprovechar los tramos de río navegables para ver la ciudad desde otro punto de vista. En la ribeira encontraréis incontables puntos de información para elegir la que más os guste de todas las opciones de crucero por el Duero que se ofrecen a diario.

EN FIN...

Muchas cosas pendientes para un próximo viaje a (O)Porto… Habrá que volver. Sea como sea, lo que tengo claro es que es una ciudad para disfrutar con calma, que satisfará prácticamente a todo tipo de fotógrafos y que dará mucho juego a los que nos acompañen aunque la fotografía no sea su motivación principal. ;)

4 comentarios

  • Taposy Rabeya comentó el miércoles, 02 septiembre de 2015:
    Like this city. And also like your post. I also think he had to jump the niputaideista shift.
  • haciendo click comentó el sábado, 22 febrero de 2014:
    Mi opinión contrastada es tú no eres ni de vino ni de cerveza.
  • a lo que cazurro.com respondió:
    ¡Ya tenía que saltar el niputaideista de turno! ¡Ya tenía que saltar!
  • mundo virtual online comentó el jueves, 13 febrero de 2014:
    Bonita ciudad. Pensaba que Lisboa era la única que merecía la pena de Portugal, pero ya tengo otro destino para visitar próximamente. Un saludo!!
  • Jorge comentó el miércoles, 12 febrero de 2014:
    Me ha encantado el post. Pero ahora me han entrado unas ganas terribles de ir a O Porto yo también. En serio.

¿Y tú qué opinas de lo que te acabo de contar?

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COMENTARIO

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fotoblog
17/06/2016 · fpga
comentó en por mí no se levante...
Excellent
16/06/2016 · fpga
comentó en textura de bidimensionalidad recalcitrante
Nice colors !
05/04/2016 · Carlos
comentó en feliz cumpleaños, adil
Este mozalbete de aquí se llama Adil, es kurdo y su madre nos dijo que cumplía dos años el día que Pallasos en Rebeldía hacía su primera actuación en 'La Jungla', el campo de refugiados de Calais (Francia). Como decenas de miles de niños distribuidos en decenas de campos de refugiados, Adil no ha conocido otra forma de vivir y además se enfrenta al riesgo de que las mafias que campan sin control por los campos de refugiados, puedan hacer que "desaparezca", sin que nadie parezca querer tomar cartas en el asunto. Es espeluznante la cifra de 129 niños desaparecidos desde la demolición de la parte sur del campamento a principios de marzo de este año (¡en menos de un mes!).
05/04/2016 · Carlos
comentó en arde la jungla
Algo tan sencillo como hacer la comida o calentar un poco de agua para un té en "La Jungla" de Calais (así es cp,p se conoce este campo de refugiados francés junto al canal de la Mancha) se convierte en una labor de riesgo si vives en un cubículo fabricado con escasa ventilación y materiales fácilmente inflamables (madera, plástico, cartones...). Si a eso le sumas que el acceso al agua está focalizado en puntos concretos del campamento, prácticamente limitado al consumo humano, y que los bomberos no se atreven a entrar sin escolta policial (lo que no sería tampoco de mucha ayuda porque apenas se puede circular entre el mar de caravanas, tiendas de campaña y casetas que saturan la superficie del campamento).
15/03/2016 · Carlos
comentó en las horas rotas
Más de la mitad de la población del campamento de ‪#‎Eidomeni‬ la componen mujeres y niños. Eso suponía cerca de 4000 niños cuando estuvimos allí pero la cifra no para de crecer a diario. Nadie se deja los ahorros en pagar a un mafioso por lanzarse lanza al mar en un bote salvavidas sobrecargado y se lleva a los niños a vivir una experiencia como ésta si no ve otra salida.
blog
20/04/2016 · Jorge Fabian Pazos Aranaga
comentó en De fotografía y respuesta inmune
La acción del fotógrafo, es para mostrar, y está bien. La acción del médico es para curar, y está bien. La de un electricista, para arreglar los problemas eléctricos, y está bien.

Lo malo de estos tiempos es que somos eso para lo que trabajamos, y nos olvidamos de ser HUMANOS.

El fotógrafo, el médico, el electricista, el actor, todos deberíamos dejar nuestros oficios y trabajos y SER HUMANOS.

Ayudar de verdad a toda esa gente que lo necesita.No tiene porque ser un profesional el que saque a un niño del agua, ni un nutricionista el que lo salve de morir de hambre. Solo deberíamos ser humanos y darles refugio y esperanzas de vida.

Somos seres humanos y estamos viendo como se maltrata a nuestra raza sin hacer nada.

No tiene que terminar en nuestro trabajo lo que hacemos con estás tragedias, la acción humanitaria es de nosotros.

Con mucho dolor digo "yo soy culpable como la mayoría de no salvar a estos niños".
13/04/2016 · Fotografia en Blanco y Negro
comentó en 'El cielo es nuestro techo: Marita': el microdocumental
Muy interesante este Documental de las Marisquerías. Y como se tiene que Enfrentar esta lugareña con una protesis. para poder echar adelante este negocio local. y como tuvieron que echar mano de la Seguridad. y imponer sus reglas.en este oficio.
Gracias por este Aporte.
04/03/2016 · Travolta
comentó en Diez sencillas sugerencias (nueve, si eres mujer) para convertirte en un gurú -y un gilipollas- de la fotografía
Jau a todos. Porque no contratar al Tío la Vara para crujir vivos a todos los Gurus que aquí comentar. Jejejeje
12/02/2016 · Quique
comentó en Puedes ganar una impresora HP si tienes una foto con historia... o puedes intentar sobornarme
Siempre me han gustado este tipo de concursos... lástima que lo vea tantos años después... Enhorabuena al ganador, aunque echo en falta la actualización del post, y alguna foto hecha por el afortunado con la cámara que se regalaba.

¿Por qué no habré encontrado antes este blog? Tendría que haberme hecho fotógrafo, era mi segunda opción y al final lo dejé como hobbie... gran error. Aunque nunca es tarde si la dicha es buena. ¿Qué opináis?
monograficos
06/03/2014 · angel
comentó en La matanza
Pueblo tranquilo y bonito donde pase my niñez y adolescencia y que nunca devi abandonar.
07/01/2014 ·
comentó en Visit norway
Precioso. Lástima que no incluyesen una escapadita a las Lofoten. Hubieras flipado (más)
Salud!
13/07/2013 · Maite
comentó en La virgen de 'los pegotes'
Mmmm, estas fotos las conozco, sí, las vi expuestas en su momento, impresionantes!!! superan la realidad... yo he escuchado los "vivas" en directo... pero las imágenes sobrecogen
02/05/2013 · Andrés
comentó en La sarandera
Increíble las fotos Carlos. Yo tubo también la posibilidad de realizar una sesión parecida en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz. Un pueblo también muy conocido por la pesca, y la verdad que fue una experiencia inolvidable. De nuevo enhorabuena por el gran trabajo que realizas. Saludos
24/12/2012 · Samuel
comentó en Del manto lila, el oro rojo
En la isla de Gran Canaria si quieres información sobre los quesos la puedes ver en esta web http://www.proquenor.es/ cuando vuelva a realizarce la recogida de la flor te aviso si quieres, por lo general si no recuerdo mal es entre agosto y septiembre. La diferencia es que esta flor pincha y hay que ir a recogerla a zonas altas de la isla, no es en ninguna finca los queseros se tienen que buscar un poco la vida.